domingo, 4 de abril de 2010

La extensión de la música

Abro un libro de nombre "Teoría de la música" de Francisco Moncada García. El primer capítulo se llama: Nociones preliminares de música, donde se definen música, sonido, vibraciones, ruido, timbre, armónicos, etc. En efecto son nociones preliminares de música, pero a mí ya me parece que son más que preliminares, dado que ahora se puede hacer música a partir de esos elementos. Computadoras, diseño sonoro, siglo XXI en pocas palabras. Fuera de pensar en el gusto propio y cariño que se le pueda tener a un grupo músical o a una orquesta, y en su influencia para música posterior a esos modos clásicos, es un hecho que se han extendido las posibilidades musicales. Ya podemos abarcar el espectro de lo que antes era considerado como "preliminares de la música", y hasta nos podemos especializar en ello si queremos. Saber construir sonidos, escalas, ruido, manipularlo todo a nuestro antojo y hacer música con eso. Lo cierto es que la persona anti-tecnológica difícilmente disfrutará mucho de esta vocación.

¿Algún interesado además de mí?

viernes, 15 de enero de 2010

Cymatics

Siempre me ha sorprendido cómo es que lo sonoro se parece tanto a lo visual, en muchos sentidos. Conozco un par de "experimentos" relativamente austeros que pretenden hacer la música visual. Uno es el Harmonógrafo y otro es esto que difundo hoy, llamado Cymatics, que es un método que emplea líquidos, sales o pastas y los vierte en una superficie y a continuación somete ese material a vibraciones sonoras. Se producen patrones muy interesantes.
Para mayor información sobre estos temas sugiero consultar la wikipedia y el google (y youtube por qué no).
http://en.wikipedia.org/wiki/Cymatics

Las imágenes están sacadas (sin permiso!) de www.cymatics.org






martes, 12 de enero de 2010

Espiritual pero no esotérica

Ya tengo el título de esta entrada. Siento una fuerte necesidad de escribir acerca de ello, pero me cuesta mucho más trabajo expresarlo claramente. Este tema es delicado.
Empezando por algo, estableceré que se me da eso de tener empatías con la gente. De las pocas desventajas que esto tiene es que a veces siento que me puedo olvidar de mí misma: continuar escuchando al prójimo, entender sus problemas aunque sepa yo que yo no haría tal cosa del modo que mi compañero, entender sus tendencias y seguir escuchando. Continuar en ese estado durante tiempo indefinido y haber mantenido ocultos varios de mis juicios; a veces sin darme cuenta, a veces por hacer las cosas más simples (aparentemente). Esto de la cultura "New Age", el esoterismo, la espiritualidad, suele ocasionar que yo prefiera someterme a ese estado siencioso y pasivo cuando de discusiones de trata, simplemente porque es tan controversial, que si lo hiciera de otro modo, sabría lo que viene: argumentos redundantes acerca de lo mismo (pues al fin y al cabo nadie cambiará de opinión), demasiado egocentrismo, y una actitud de catalogar al otro: al primero, de esotérico y creyente; al segundo, de pesimista y materialista. Siempre uno de los dos tiene que tener la razón, lo cual no es plausible. Por algo las grandes preguntas de la vida siguen siendo tan misteriosas, y en la mayoría de los casos, irresolubles.
Yo no soy ni pesimista, ni materialista, pero sí tengo fuertes críticas hacia lo esotérico, que no concuerda con muchas de mis convicciones, ni con mi forma de vida, pero no por ello dejo de ser espiritual, ni muy cerrada en ideología. Cuando alguien me expresa su sentir acerca de la vida, y utiliza muchos símbolos de por medio, ya sean biblias, piedras, velas, cartas, mandalas y demás, a mí poco me importa la "presentación", sino el contenido, y la persona por sí misma. No por ello ignoro ese contexto y experiencia personal de mi interlocutor, pero primero prefiero escucharlo a él y a su historia de vida, a la esencia de lo que me quiere comunicar (al menos eso intento) y si me identifico con ello, considero que ya hay empatía, que ya hay respuestas de vida, que ya hay algo gratificante en una conversación. No necesito pelearme ni someterme a su estilo de vida si no quiero, y no por ello habré de pensar que yo tengo LA GRAN VERDAD y que el otro no la tiene, y viceversa.
Todos tenemos problemas existenciales y los canalizamos de modos muy diferentes. No podemos imponer sólo una corriente de pensamiento. Es querer regresar al medievo. Con esto estoy diciendo que por ello entiendo varias de las prácticas New Age, entiendo la existencia de las religiones. Entiendo, pues es una búsqueda espiritual. Pero mi propio acercamiento con la espiritualidad se centra en lo objetivo, en el raciocinio, en lo que es, aunque también en mi persona (dentro de esto entra una parte muy subjetiva; gustos personales, experiencias, miedos, interpretaciones propias, sueños, deseos, fantasías, etc). Es muy importante eso del raciocinio, es pensar, criticar, tener libertad de opinión y capacidad de juzgar independientemente de los demás. Cuando digo raciocinio, no quiero decir ciencia, mucho menos quiero decir que la ciencia nos da todas las respuestas. Pero si uno NO piensa, acaba sometiéndose al denominador común de la sociedad. Acaba siendo dependiente de lo que los demás quieren que uno piense y eso es como creer que los políticos hacen todas las buenas cosas que dicen que hacen.
Voy a concluir este primer texto diciendo que no será este el único, y que no predicaré mucho de lo mismo, sino más bien experimentaré y jugaré, indagaré y sacaré conclusiones de otro tipo. De momento sé que me ha interesado Jung, Martin Gardner, el I-Ching y el tarot, y varias cosas de lo que la gente tenga que decir, así que ya llegarán más críticas mías al respecto.

lunes, 4 de enero de 2010

Sobre Lhasa de Sela (1972-2010)


Lhanso un pensamiento...

Lhasa me simpatizaba bastante.
Llevo conmigo un video de ella en mi "gadget musical" y lo veo con frecuencia, pues me encanta. Me gusta su voz y su expresión, su libertad.
Tengo dos cantantes en español favoritas. Una es Lhasa. Aunque no sólo cantara en español.
Me gustan las grandes intérpretes, las imágenes honestas, las cantantes del alma. Lhasa una vez más.
En lo personal, me resultaba un poco misteriosa su existencia; me atraía el hecho que de su vida casi nada se sabía -como debería de ser-. La información existente era poca y necesaria, y por lo demás llegaba a mí de un modo puramente musical.
Imaginaba a la Lhasa real, aunque también me transportaba a los mundos creados y descritos por ella. Ella en sus canciones; sus ambientes. Empatías. Desconciertos.
Lamentablemente me entero que ha muerto; hecho que, a pesar de lejano, me conmueve e impone.
Nos deja su arte. Sus tres grandiosos discos. Queda registrada su gran voz y un espíritu maravilloso que se percibe desde la distancia, y se admira. Queda su influencia. Eso no cambiará.
Quedará seguramente el buen sabor de boca de escucharle próximamente en mi habitación, o en una carretera. Mientras tomo un café. O el particular bienestar que me ocasiona cantar La Celestina en una clase de canto, en el coche de mi madre, en la regadera, o nuevamente en mi habitación. Le seguiré escuchando con la misma frecuencia evidentemente. Y también me seguirá acompañando en mis momentos introspectivos, los serenos, y en los de tristezas y desamores.
Por supuesto queda la Lhasa de mi imaginación: Dulce, de fuertes emociones, sencilla, humilde y humana.
Su arte y su canto, trascendentes e imperecederos.
Pero ella que ya se nos fue.

martes, 29 de diciembre de 2009

cita

"The truly creative mind in any field is no more than this:

A human creature born abnormally, inhumanly sensitive.

To him... a touch is a blow,
a sound is a noise,
a misfortune is a tragedy,
a joy is an ecstasy,
a friend is a lover,
a lover is a god,
and failure is death.

Add to this cruelly delicate organism the overpowering necessity to create, create, create - - - so that without the creating of music or poetry or books or buildings or something of meaning, his very breath is cut off from him. He must create, must pour out creation. By some strange, unknown, inward urgency he is not really alive unless he is creating." -Pearl S. Buck

sábado, 14 de noviembre de 2009