Me encuentro recopilando información y viéndome inmersa, interesada en el quehacer editorial orientado a la música. Por otro lado, me veo fuertemente determinada a expresar mis críticas referentes a la disciplina y creación musical de calidad en México.
Como introducción, les cuento que ocupé parte de este día en agregar enlaces pertinentes a mis temáticas recurrentes (comenzando por ésta). Son las que están en el costado izquierdo de la página. Música y Audio está conformado por mis vínculos favoritos referentes a ambos tópicos, incluidas las páginas de las marcas musicales que yo empleo para mis creaciones, también sitios como Tweakheadz Lab o la Virtual Drummer School, orientados a la producción musical por ordenador y a la ejecución de la batería, respectivamente. Ambas las recomiendo mucho, pues están muy bien documentadas, actualizadas y son indudablemente de calidad.
Difusión y Organizaciones Mexicanas planeo que reúna enlaces a revistas, colectivos o empresas que radiquen en México y que pertenezcan, promocionen, o ayuden a la comunidad musical, conformada por músicos, DJs, ingenieros de sonido, productores, etc.
Me interesa darles difusión y aportar mi minúsculo granito de arena periodístico a estas organizaciones, pues forman evidentemente parte de la comunidad musical en la que yo me comienzo a desenvolver. Aunque por supuesto pienso no sólo poner un vínculo y ya, sino también criticarlos en su momento (que quede claro, esto no será con el objetivo de hablar pestes y odiar al mundo).
Ahora, regresando al tema inicial, mi interés es analizar más a fondo la calidad de la música mexicana, qué tanto de imagen, de mitificación y de publicidad influyen en el cómo la gente percibe al "artista" en cuestión, en qué se fijan las diferentes publicaciones nacionales a la hora de escribir sus artículos, cómo difieren unas de las otras, cómo se complementan, cuáles son sus pros y sus contras y también, por otro lado, desligar la música del mundo comercial para reencontrarme con aquéllos músicos virtuosos o proyectos creativos interesantes, que a pesar de serlo, no llegan a mencionarse en las revistas. Aquéllos a los que alguna gente gusta referir como a los "artistas pobres", pero que, como sabemos, generalmente suelen ser de lo más fascinante y honesto del mundo musical contemporáneo.
El problema de siempre. El problema de un músico y de un artista en general. Siempre tu familia se preocupará por tu porvenir económico si decides dedicarte al arte. Y también te lo recordará mucha gente del exterior.
Aquí es donde yo opino al respecto. Según he observado, los artistas pueden ser la gente más floja del planeta, es decir, se conforman con haber terminado una obra creativa y ya con eso pretenden que se les realice su vida. Muchos carecen de esa disciplina que es necesaria no sólo en el arte, sino en toda actividad que requiera seriedad.
Aunque es cierto que ese no es el único caso. De hecho están los que sí son muy disciplinados pero que aún así no ganan lo suficiente. En parte porque nuestro México no tiene ojos para el arte, sino para el arremede barato de la cultura estadounidense, la ignorancia y el mínimo ejercicio intelectual por parte de las masas. Acerca de este punto en particular es donde me intrigan los contenidos editoriales que poco a poco iré analizando y la mentalidad que existe en el medio, pues por alguna razón creo que eso me dará alguna pista para comprender un poco mejor la situación musical del barrio mexicano.
También pienso que algo que sucede demasiado es que los artistas se suelen dar por vencidos en la lucha para continuar su quehacer artístico de la manera más plena posible; algunos se portan demasiado pesimistas y totalmente intolerantes a otros modos de pensar en vez de ser más dinámicos y creativos en cuestión de relaciones sociales. Opino que esa actitud no ayudará en lo absoluto a resolver un problema en el que ya de por sí es muy difícil desenvolverse.
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Hace 1 semana

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